El gobierno de Anqing, una ciudad en la provincia de Anhui (China), introdujo la prohibici贸n de enterrar cuerpos en ata煤des a partir de 1 de junio, indica 'The Guardian'. Esta medida forma parte de la campa帽a que ha iniciado el gobierno chino para ahorrar espacio para las necesidades de la agricultura y la actividad fabril, por lo que ya ha comenzado a destruir tumbas.
Hace dos meses, el gobierno empez贸 a confiscar ata煤des para evitar los entierros ilegales. Como consecuencia, en este tiempo seis ancianos se suicidaron, supuestamente para tener la oportunidad de pasar su descanso eterno en un ata煤d.
Por su parte, el gobierno de Anqing niega que los suicidios est茅n relacionados con la nueva regulaci贸n.


