EE. ¿Existe una aparente relaci贸n entre la formaci贸n de militares colombianos en el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperaci贸n en Seguridad (Whinsec, por sus siglas en ingl茅s) y la participaci贸n de esos oficiales en la ejecuci贸n de falsos positivos? Seg煤n el informe “Falsos positivos en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos”, realizado por m谩s de 240 organizaciones de derechos humanos de Colombia y Estados Unidos, s铆 hay una correlaci贸n que debe ser investigada.
De acuerdo con el reporte, entre 1999 y 2012 el Whinsec entren贸 a 5.239 militares y polic铆as colombianos, que representaron el 36,5% de sus alumnos durante ese per铆odo. En sus primeros tres a帽os de operaci贸n esa instituci贸n, antigua Escuela de las Am茅ricas, cont贸 con ocho estudiantes colombianos en el curso de comando y manejo de personal en general, as铆 como con 21 instructores colombianos, m谩s que los de cualquier otro pa铆s de Am茅rica Latina. La investigaci贸n encontr贸 que varios de esos militares han sido condenados o procesados por la comisi贸n de cr铆menes en Colombia, incluyendo falsos positivos.
Uno de los casos que ilustrar铆a ese hip贸tesis es el del coronel (r) Hern谩n Mej铆a Guti茅rrez, quien fue condenado en 2013 por un juzgado de Bogot谩 a 19 a帽os de prisi贸n por el asesinato de 18 paramilitares en Cesar, quienes fueron emboscados por hombres del Batall贸n La Popa, del cual era comandante, y presentados como guerrilleros del Eln muertos en combate. Mej铆a recibi贸 importante formaci贸n en Estados Unidos: en 1981 asisti贸 a West Point, la academia militar de ese pa铆s; en 1990 recibi贸 entrenamiento en operaciones psicol贸gicas en el Fuerte Bragg, en Carolina del Norte; y en 1994 particip贸 en la operaci贸n “Defender la Democracia”, desplegada por Estados Unidos y otros pa铆ses en Hait铆. Igualmente, asisti贸 a un curso en la Escuela de las Am茅ricas y pas贸 un a帽o y medio en Washington como agregado militar de la Junta Interamericana de Defensa.
Otro ejemplo es el del mayor Mauricio Ord贸帽ez Galindo, quien imparti贸 entre 2001 y 2002 el curso de liderazgo para cadetes del Whinsec. M谩s tarde se convirti贸 en comandante de la unidad antisecuestro Gaula de Cali. En 2011, un juez de esa ciudad lo conden贸 a 46 a帽os de prisi贸n, junto con otros ocho militares, por el homicidio de cuatro civiles en enero de 2007, de quienes se dijo en su momento que eran secuestradores y hab铆an muerto en una operaci贸n militar. En marzo de 2012 el Tribunal Superior de Cali dej贸 en firme su condena.
Otras relaciones tendr铆an que ver con la presunta responsabilidad de los antiguos alumnos del Whinsec en los falsos positivos cometidos por sus subalternos. Una tesis demasiado delgada que incluso se confronta en este controvertido informe. Por ejemplo, frente a estos casos, un asesor del Whinsec pregunt贸: “As铆 que si un alumno m铆o sale de una clase de 茅tica y se involucra en la actividad criminal, ¿eso me hace a m铆 o a mi universidad responsable de su actividad?”. Aunque el informe dice que “nadie ha sugerido que el Whinsec o sus instructores sean considerados penalmente responsables de las actividades de sus egresados”, s铆 asegura que se debe hacer una evaluaci贸n institucional teniendo en cuenta el comportamiento de los graduados colombianos. En especial teniendo en cuenta el contexto de investigaciones de la Fiscal铆a y la Procuradur铆a sobre ejecuciones extrajudiciales.
El coronel (r) Carlos Alfonso Vel谩squez, quien denunci贸 en 1997 los nexos entre el general Rito Alejo del R铆o y los paramilitares de Urab谩, opina que “debe haber una verificaci贸n de por qu茅 los oficiales van a estos cursos, porque si los merecimientos no son muy claros, los oficiales salen ‘disparados’ creyendo que les reconocieron m茅ritos non sanctos”. Fuentes del Ej茅rcito le dijeron a El Espectador que “no se puede generalizar en estos casos” y que no tienen informaci贸n sobre la relaci贸n entre la formaci贸n de militares colombianos en Estados Unidos y la comisi贸n de falsos positivos. Adem谩s recalcaron que mientras no se produzcan sentencias judiciales, tal como lo manda el debido proceso, todos los militares investigados gozan de la presunci贸n de inocencia.
No obstante, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas afirma que “la gran fuerza de este informe son los hallazgos sobre los v铆nculos y la continuidad de los mandos militares en los casos de falsos positivos, lo que esperamos ayude en el futuro cercano a la justicia”. Aunque a muchos les pueda parecer exagerado que se realicen inferencias de este calibre en relaci贸n con la colaboraci贸n del gobierno norteamericano, lo cierto es que en el contexto de la radiograf铆a de violencia y la estela de cr铆menes que a煤n se investigan por presuntos falsos positivos, este tipo de informes pueden contribuir al debate.
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