Cuando pensamos en gimnasios, pensamos en cuerpos masculinos hipermusculados y sudorosos, brazos de dos metros de di谩metro, abdominales que m谩s que tabletas de chocolate parecen hueveras y, en general, cierto tufillo a testosterona. Pero la cosa parece estar cambiando ya que, como pone de manifiesto una reciente encuesta, cada vez m谩s mujeres acuden a los gimnasios no s贸lo para ponerse a punto, sino para seguir una disciplina deportiva cercana a la de los hombres.
Han recibido el nombre de protein queens (es decir, “reinas de la prote铆na”) porque, como ocurre con su contrapartida masculina, recurren con frecuencia a los batidos de prote铆nas que forman parte de la alimentaci贸n de aquellos que desean maximizar los efectos del ejercicio f铆sico. ¿Cu谩l es el perfil de estas reinas del gimnasio, tal y como desvela una encuesta realizada por la cadena de gimnasios Bodybuilding Warehouse? Son j贸venes (de entre 20 y 30 a帽os; la media era de 24 a帽os), suelen acudir al gimnasio entre cuatro o cinco veces por semana y su motivaci贸n no es tanto desarrollar sus m煤sculos como librarse de la grasa sobrante y ponerse en forma.
En dicho punto es fundamental el papel que celebridades como Kim Kardashian, Jennifer Aniston, Miley Cyrus o Miranda Kerr han jugado a la hora de promocionar a la mujer deportista. Es habitual encontrar en sus cuentas de Instagram fotograf铆as que las presentan ejercit谩ndose en el gimnasio o dejando entrever sus atributos enfundados en mallas ajustadas o tops ligeros. Es la llamada fitspiration o inspiraci贸n para ponerse en forma. Ir al gimnasio si eres una mujer ya no es tab煤 o una rareza, sino algo bien visto y aplaudido: la conciencia de los efectos positivos del deporte ha aumentado sensiblemente durante los 煤ltimos a帽os.
Los datos resultan reveladores, incluso aunque rebajemos con cautela su grado de optimismo. Al fin y al cabo, a los gimnasios les viene especialmente bien que tanto hombres como mujeres piensen que estas 煤ltimas son clientes habituales de los gimnasios; los primeros, porque dejar谩n de acudir a un centro habitado 煤nicamente por machos como ellos, y la segundas, porque se ver谩n animadas a acudir a los gimnasios sin el miedo de ser el centro de todas las miradas.
Llega la era de las fitwomen
Seg煤n la encuesta, que se ha realizado entre 2.312 personas, el n煤mero de mujeres que acude a un gimnasio se ha incrementado un 62% durante el 煤ltimo a帽o y la proporci贸n de mujeres en dichos centros ha aumentado del 9 al 14%. Como comenta a la prensa una portavoz de la cadena de gimnasios, “el aumento de las mujeres que se ponen a forma cinco veces a la semana y que complementan sus ejercicios con reg铆menes alimenticios saludables con suplementos de prote铆nas podr铆a deberse al incremento de las celebridades que han sido vistas con batidos de prote铆nas entre sus manos”. Los productos preferidos por las consultadas eran, adem谩s de dichos batidos, los snacks y suplementos de vitaminas y cereales.
Las recomendaciones que sirven para las mujeres tambi茅n pueden aplicarse a los hombres. No se trata 煤nicamente de evitar la vigorexia o dismorfia muscular (que conlleva la obsesi贸n por el ejercicio f铆sico), sino de sortear las lesiones al no realizar el ejercicio de manera adecuada. Es decir, asegurarnos de que estamos bien hidratados, que nos alimentamos correctamente, que variamos nuestra rutina, que nos preocupamos por todas las partes de nuestro cuerpo y, en general, otras recomendaciones como las que hemos recogido
M谩s prote铆nas, es la guerra
Esta noticia coincide con el congreso anual de la Sociedad de Biolog铆a Experimental en Manchester, donde el nutricionista de la Universidad de Sidney David Raubenheimer ha expuesto los resultados de una investigaci贸n que demuestra los efectos positivos de una dieta alta en prote铆nas, en la que el pescado, los huevos y la carne sean consumidos a diario. La raz贸n es que, debido a que el cuerpo humano prioriza las prote铆nas sobre los carbohidratos y las grasas, si no consumimos las suficientes prote铆nas nos empacharemos de grasas y carbohidratos para alcanzar los niveles diarios necesarios.
Raubenheimer sugiere que la epidemia de obesidad en las sociedades occidentales se debe a que la proporci贸n de prote铆na que ingerimos en nuestra dieta ha disminuido sensiblemente en las 煤ltimas d茅cadas. Ello no quiere decir que debamos aumentar de manera excepcional el consumo de prote铆nas, sino reequilibrarlo. La prote铆na no s贸lo es una importante fuente de energ铆a, sino que tambi茅n ayuda a la reparaci贸n de los tejidos corporales. En resumen, el nutricionista recomienda eliminar comidas procesadas como la pizza, los dulces y las bebidas azucaradas e introducir otras ricas en prote铆nas como las jud铆as, las nueces, el lomo de cerdo, la pechuga de pollo, el at煤n y el salm贸n.



