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Uribe ya es el co-piloto del "proceso de paz"

Fernando Dorado
Rebeli贸n
Imagen: Intenet

Es un hecho. El llamado “proceso de paz” adquiere nuevamente la din谩mica “uribista”. Se convierte en un proceso de pacificaci贸n. La unificaci贸n estrat茅gica entre Santos y Uribe – ordenada por el gobierno de los EE.UU. (http://bit.ly/1Lpyceb) – se materializa en hechos pol铆ticos y en eventos militares.
El "enroque" realizado por el presidente Santos al designar a Luis Carlos Villegas (exembajador en EE.UU.) como ministro de Defensa y el nombramiento de Juan Carlos Pinz贸n (exministro de defensa) como cabeza diplom谩tica en Washington, es la ratificaci贸n de los cambios que est谩n en plena marcha por orden de la c煤pula estadounidense.

El “hombre fuerte” de Uribe dentro del gobierno es premiado con ese alto cargo pol铆tico ante el gobierno “gringo” y un hombre del empresariado nacional es colocado al frente de la guerra. Es una jugada muy bien calculada para recuperar la confianza de militares y empresarios. A la vez, es un mensaje directo de que se acata la pol铆tica del garrote y la zanahoria. Claro, con el 茅nfasis t谩ctico en la ofensiva militar contra la guerrilla.

Es en ese marco como se planific贸 y ejecut贸 – con precisi贸n estrat茅gica y con objetivos pol铆ticos precisos – el operativo en Guapi (Cauca) que produjo la muerte de 26 guerrilleros de las FARC. El recado es evidente. Es la 煤ltima acci贸n de Pinz贸n y la herencia para Villegas: “Ojo por ojo, diente por diente”. La guerrilla dio de baja a 11 militares; el gobierno cobra m谩s del doble. Santos sube la ceja y Uribe sonr铆e. El “d煤o din谩mico” de la guerra se torna efectivo y las encuestas repuntar谩n en favor de la venganza y la retaliaci贸n.

Es por ello que las FARC han decidido suspender el cese de fuegos unilateral que hab铆an declarado desde hace 6 meses. Se ven “obligados” a hacerlo, y “contra nuestra voluntad tenemos que proseguir el di谩logo en medio de la confrontaci贸n” han dicho en su comunicado (http://bit.ly/1FKCjn0).

Ahora viene la etapa de ablandamiento en el terreno militar que siempre ha sido una exigencia de Uribe y de los militares. Es una nueva fase de la guerra. Pero no est谩 dirigida a suspender o sabotear los di谩logos con la insurgencia. Su objetivo es, por un lado, generar un ambiente para acabar de arreglar los entuertos entre Santos y Uribe (militares), y por el otro, debilitar a煤n m谩s a la guerrilla tanto en lo pol铆tico como en lo militar.

Ellos saben que tienen la excusa perfecta. Las FARC seg煤n el establecimiento “quebrant贸 la confianza al violar su cese de fuegos” con el ataque de Buenos Aires (Cauca) del pasado mes de abril. Y lo principal, est谩n seguros que si los comandantes insurgentes se levantan de la mesa de di谩logos, su derrota pol铆tica ser谩 todav铆a m谩s profunda.

En el escenario de la guerra tal parece que el gobierno ha aprovechado el tiempo para continuar con la infiltraci贸n de la guerrilla, mejorar su capacidad tecnol贸gica y de inteligencia para realizar operaciones – casi quir煤rgicas – como las que realizaron contra Ra煤l Reyes, el “Mono Jojoy”, Alfonso Cano y, ahora, la de Guapi.

Por ello es un error plantear que el r茅gimen “santista” sufre una “profunda crisis”. Por el contrario, a pesar de que tienen al frente una crisis fiscal y econ贸mica en incubaci贸n, han unificado posiciones al interior del establecimiento olig谩rquico, devolvieron el golpe en el terreno b茅lico, tienen el respaldo pleno del gobierno de Washington, y se preparan para derrotar al movimiento democr谩tico y a la izquierda en las elecciones locales y regionales de octubre de 2015.

Las FARC fueron empujadas a romper el cese de unilateral de fuegos. El conflicto armado sufrir谩 una nueva escalada. La crisis econ贸mica y fiscal requiere distractores y justificaciones. Un verdadero clima de paz pareciera alentar a los movimientos sociales a desencadenar sus fuerzas y el gobierno no puede reprimir tan abiertamente con la justificaci贸n de que son protestas infiltradas por la insurgencia.

Por ello la tarea del movimiento democr谩tico y de la izquierda es continuar presionando para que los di谩logos de La Habana contin煤en y lleguen lo m谩s pronto posible a acuerdos definitivos. Y paralelamente, unificar sus fuerzas para presentar candidatos n铆tidamente alternativos a los partidos tradicionales, neoliberales y corruptos.

Uribe ya es el co-piloto del proceso de pacificaci贸n del pa铆s que hasta hace poco se mostraba como proceso de paz. Las alianzas de los partidos democr谩ticos y de izquierda con sectores “santistas” contra Uribe, ya no tienen ninguna justificaci贸n.

Los movimientos y partidos alternativos, democr谩ticos y de izquierda deben mostrar abiertamente su identidad transformadora, civilista, pac铆fica y revolucionaria. Deben presentar candidatos y programas de gobierno que con toda claridad enfrenten la pol铆tica neoliberal y antipopular del actual r茅gimen. Sin dudas ni ambig眉edades.



Blog del autor: http://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com/2015/05/uribe-ya-es-el-co-piloto-del-proceso-de.html#.VWCpwdJ_Oko

Publicado este art铆culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
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