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El basurero que viola derechos a los ind铆genas

La noticia que recibi贸 el pasado domingo una de las comunidades ind铆genas que a煤n vive en el departamento de C贸rdoba, ha sido una de las m谩s satisfactorias de las que les han llegado en los 煤ltimos diez a帽os. De la voz de Julio Trujillo, barranquillero de 82 a帽os, oyeron una decisi贸n que podr铆a poner fin a un problema que los trasnocha. Cerca a sus viviendas estaba levant谩ndose un relleno sanitario para contener un mill贸n 80 mil toneladas de basura a lo largo de tres d茅cadas. “Es probable”, les habr谩 dicho Trujillo a las familas zen煤es, “que esa construcci贸n se detenga”. Ya no tendr谩n que preocuparse, como lo anotaron alguna vez en una carta, ni por las moscas, mosquitos y cucarachas que los inquietaban.

Lo que les notific贸 Trujillo fue la decisi贸n que la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla) tom贸 el 5 de marzo de 2015. En sus 133 p谩ginas explica por qu茅 la intervenci贸n de esas hect谩reas en las que se espera albergar los residuos de los municipios de Ci茅naga de Oro, Ceret茅 y San Carlos, debe detenerse. Y explica, adem谩s, por qu茅 generan sospecha los estudios que se hicieron y la licencia que otorg贸 un organismo estatal.

La historia del relleno sanitario que estaba construyendo en el corregimiento de Pijiguayal, que hace parte de la vereda Cantagallo, a unos 40 minutos de Monter铆a, es famosa en todo C贸rdoba. Es popular por varios factores: porque implica una larga disputa que desemboc贸 en la Corte Constitucional y porque est谩n involucrados recursos p煤blicos y privados que bordean los $5.000 millones. Sus protagonistas son una empresa llamada Coraseo SA, gestora del proyecto; unas familias campesinas e ind铆genas, la Corporaci贸n Aut贸noma Regional de los Valles del Sin煤 y del San Jorge (CVS). Tambi茅n, incluye al pol铆tico John Sudarsky, al Anla, al MinInterior y seg煤n registran medios regionales, hasta a alcaldes y concejales.

Justamente, Sudarsky fue quien dio a conocer esa disputa. Mientras hac铆a la campa帽a para el Senado en 2010, lo llevaron hasta Cantagallo para que viera con sus ojos el problema. A unos 500 metros de las viviendas zen煤es estaban levantando el basurero. 脡l y la polit贸loga Lina G贸mez, entonces una de sus asesoras, prometieron brindarles apoyo jur铆dico. Apoyo que termin贸 en la Corte Constitucional.

En pocas palabras, el tribunal deleg贸 a la Anla la resoluci贸n y verificaci贸n de los l铆os t茅cnicos, a la par que cuestion贸 el hecho de que la CAR estuviera vigilando el proyecto, pero a su vez fuera tambi茅n financiador con $2.500 millones.

La CAR, frente al cuestionamiento, asegura que su inversi贸n ya fue devuelta y que la financiaci贸n se dio despu茅s de aprobar la licencia. “La entrega del dinero se hizo porque una de nuestra labores es subsidiar las necesidades de saneamiento b谩sico. Pero es un tema de interpretaci贸n jur铆dica que le compete resolver al Ministerio de Ambiente”, cuenta 脕ngel Palomino, su asesor jur铆dico.

Aquel documento de la Anla hace un examen de los estudios presentados por Coraseo a la CAR, de la licencia que 茅sta otorg贸 y de las consecuencias que hasta el momento ha tenido la intervenci贸n. Aunque cuestiona los an谩lisis de gases, emisi贸n de ruidos, estudios de cuerpos de agua, vegetaci贸n y afectaci贸n a la poblaci贸n, todo podr铆a resumirse en unas cuentas frases:

“La evaluaci贸n carece de rigor t茅cnico e impide evaluar los impactos ambientales”. “No se le otorg贸 el peso requerido a la poblaci贸n”. “Los arroyos presentan una amenaza de contaminaci贸n”. “La geolog铆a de la zona, el retiro de la cobertura vegetal y el movimiento de tierras, est谩n determinando nuevas zonas de amenaza por alud y flujos de lodo”.

Sin embargo, Dorance Rodr铆guez, vocero de Coraseo, cuestiona a la Anla. Dice que su visita apenas dur贸 un par de d铆as, que no evalu贸 los 15 f贸lderes que le presentaron con los estudios t茅cnicos y que detr谩s de todo este l铆o hay intereses que superan los $4.000 millones.

“Ante esa resoluci贸n nosotros presentamos un recurso que a煤n no han resuelto. Ahora, este proceso arranc贸 en 2005. Fuimos licenciados en 2010 y cumplimos con todos los estudios previos. Es entendible: nadie quiere como vecino a un relleno sanitario. Pero lo cuestionable es la presencia del se帽or Trujillo que tienen otros intereses. Pusieron una tutela que buscaba una indemnizaci贸n de $4.000 millones. El Tribunal de Monter铆a la neg贸”, dice Rodr铆guez. (El Espectador le solicit贸 esos documentos, pero hasta el cierre de esta edici贸n no los hab铆a recibido)

De acuerdo al empresario, cerca a la zona no hay ninguna comunidad ind铆gena. As铆 lo certific贸 el Ministerio del Interior el 9 de mayo de 2012. “Ese es un lugar 谩rido y no productivo. ¿Por qu茅 no se quejan de las explotaciones de arena que hay cerca? ¿Por qu茅 nadie dice nada de la planta de asfalto que hay a un kil贸metro?”.

Pero aunque es cierto, el MinInterior emiti贸 esa certificaci贸n, la verdad es que entonces no ten铆an registrados a grupos 茅tnicos. Hoy, al ser consultados, aseguran que “en efecto hay personas y familias que se identifican como ind铆genas de la etnia Zen煤. Adem谩s, hay varias comunidades que desde tiempo atr谩s tienen solicitud de estudio etnol贸gico”.

Lo mismo certifica Lina G贸mez, quien ha estado en la regi贸n y quien defiende de las acusaciones a Trujillo. “脡l, me consta, es un l铆der comunitario que no tiene intereses econ贸micos”. “De hecho - complementa Trujillo- en una ocasi贸n intentaron ofrecerme un puesto en Coraseo. Aunque s铆 hay interpuesta una demana por $1.500 millones porque da帽aron varios aljibes que surt铆an agua a la poblaci贸n. Ellos no tienen acueducto”.





ssilva@elespectador.com
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