“El nombre de santuario ya suena parad贸jico, porque cuando uno lo visita apenas se pueden ver seis pobres flamencos que son acechados por los turistas”. As铆 es como Santiago Ardila describe el escenario que vio en su 煤ltima visita, en julio de este a帽o, al parque natural Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos, en La Guajira.
La nube rosada que sol铆an formar los alargados animales se fue evaporando progresivamente. De 12.000 espec铆menes pasaron a 800 hace dos a帽os, y ahora que la laguna no se llena son seis los animales que habitan un ambiente que dej贸 de ser apto para ellos.
Pero ¿por qu茅 se fueron los flamencos?, le pregunt贸 Ardila a un ind铆gena wayuu que trabaja en el parque y conoce su historia. “Las aves volaron porque desde hace a帽os han sido v铆ctimas de la estupidez, el desarrollo, los beneficios pol铆ticos y la sequ铆a de La Guajira”, dijo el nativo.
En los setentas, le explicaron a Ardila, la bonanza marimbera pari贸 a un grupo de personas que convirtieron la laguna en su campo de tiro al blanco y ahuyentaron, a punta de escopetazos, a los flamencos.
Despu茅s vino el progreso. Con la construcci贸n de la carretera que une el Cesar con La Guajira, conocida como la V铆a de la Integraci贸n, el r铆o Camarones, que va a dar a la laguna, se llen贸 de escombros. Y en 2013 Lorenzo Encho Duarte, esposo de la alcaldesa del municipio de Dibulla, Silvia Ospino, decidi贸 construir en ese r铆o un dique que desviaba el agua que abastec铆a la laguna de los animales hacia una compuerta que daba a su finca Buenos Aires, a la altura de una zona conocida como Perebere.
Seg煤n explica la investigaci贸n que le abri贸 Corpoguajira a Lorenzo Duarte, ese mismo a帽o el desv铆o del r铆o le servir铆a al empresario para regar un cultivo de palma africana que finalmente no tuvo continuidad. Sin embargo, r铆o arriba el caudal creci贸, haciendo imposible para los ind铆genas atravesarlo, y r铆o abajo las personas empezaron a comentar que la sequ铆a del Camarones y la laguna del Santuario eran producto del taponamiento.
Seg煤n le indic贸 Corpoguajira a El Espectador, hace dos a帽os, tras la denuncia, el dique fue destruido por el mismo propietario, y hasta el momento la entidad no conoce qu茅 afectaciones pudo tener tanto en el r铆o como en la laguna del Santuario.
Para Luz Elvira Angarita, directora territorial de Parques Naturales, la falta de flamencos se debe actualmente a la sequ铆a. “Hace m谩s de un a帽o nos dimos cuenta de que no bajaba agua al r铆o Camarones, y cuando realizamos la inspecci贸n era porque el se帽or Duarte hab铆a construido un muro que imped铆a el flujo natural del afluente”, explic贸. “El muro fue derribado, pero la situaci贸n ahora es que no llega agua a la laguna porque no ha llovido. Ese es un problema que se nos sale de las manos porque la sequ铆a es muy grande”, agreg贸 la funcionaria.
Lo cierto es que la situaci贸n est谩 afectando a otras aves emblem谩ticas del Santuario. “El cardenal guajiro se acabar铆a; el colibr铆 del desierto, que s贸lo se alimenta de cactus, dejar铆a de existir, y alrededor de 300 personas se ver铆an afectadas”, dijo Ardila.
La comunidad de Camarones, a 20 kil贸metros de Riohacha, vive de la pesca y el ecoturismo. “Esta temporada de junio y julio la gente no vino porque la laguna est谩 seca, sin muchos flamencos, entonces la gente se devuelve”, le cont贸 a El Espectador uno de los gu铆as wayuus del parque que prefiri贸 no dar su nombre. “En octubre del a帽o pasado tuvimos una temporada en que la laguna se empez贸 a llenar, pero a los tres meses ya estaba seca”, agreg贸. Pronto la laguna cumplir谩 un a帽o sin tener agua permanente. Sin el l铆quido, estos animales migratorios no regresar谩n.
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