Un reporte elaborado por la organizaci贸n estadounidenses Human Rights Watch (HRW) y que ser谩 divulgado este mi茅rcoles en Bogot谩 sostiene que altos mandos militares, entre ellos generales y coroneles a煤n activos, estar铆an implicados en numerosos casos de ejecuciones extrajudiciales que se cometieron en el pa铆s durante la d茅cada pasada.
Seg煤n HRW el informe, que cuenta con 105 p谩ginas, est谩 basado en informaci贸n suministrada por la Fiscal铆a de Colombia e incluye testimonios hasta ahora in茅ditos de militares que est谩n siendo procesados y que han implicado a sus superiores.
La ONG sostiene que adem谩s de la revisi贸n de los casos que adelanta la justicia colombiana, entrevist贸 a fiscales, testigos, familiares de v铆ctimas y sus abogados para llegar a sus conclusiones.
Conocidos como "falsos positivos" este tipo de ejecuciones extrajudiciales tuvieron su auge entre los a帽os 2002 y 2008 cuando tropas del ej茅rcito, al parecer presionadas para que incrementaran el n煤mero de baja en el conflicto con los grupos guerrilleros, asesinaron a civiles y luego los presentaron como muertos en combate para adem谩s recibir beneficios ofrecidos por su supuesta efectividad.
La Fiscal铆a investiga m谩s de 3000 de estos casos y si bien ya se han producido arrestos y condenas, HRW alega que muy pocos coroneles y ning煤n general ha sido castigado hasta la fecha.
“Los 'falsos positivos' representan uno de los episodios m谩s nefastos de atrocidades masivas en el hemisferio occidental de los 煤ltimos a帽os, y hay cada vez m谩s evidencias de que altos oficiales del Ej茅rcito ser铆an responsables. No obstante, los oficiales del Ej茅rcito que estaban al mando cuando sucedieron las ejecuciones han conseguido eludir la acci贸n de la justicia e incluso han ascendido a los niveles m谩s altos del mando militar, incluidos los actuales comandantes del Ej茅rcito Nacional y de las Fuerzas Militares”, dice Jos茅 Miguel Vivanco, director ejecutivo de la divisi贸n de las Am茅ricas de Human Rights Watch y quien presentar谩 el reporte durante una rueda de prensa prevista para este mi茅rcoles en la ma帽ana.
De acuerdo con HRW, la Fiscal铆a ha identificado a m谩s de 180 batallones y unidades t谩cticas que presuntamente cometieron ejecuciones extrajudiciales durante ese per铆odo. Para la ONG, lo m谩s revelador de este dato es que los implicados pertenec铆an a casi todas las brigadas y todas las divisiones que exist铆an en el pa铆s para ese momento.
En otras palabras, dice HRW, eso en s铆 mismo refutar铆a la tesis de que se trat贸 de algunas manzanas podridas y apuntar铆a m谩s a una operaci贸n sistem谩tica que cont贸 con el respaldo de rangos superiores.
En otras palabras, dice HRW, eso en s铆 mismo refutar铆a la tesis de que se trat贸 de algunas manzanas podridas y apuntar铆a m谩s a una operaci贸n sistem谩tica que cont贸 con el respaldo de rangos superiores.
Seg煤n la ONG, si a eso se suman otros elementos como los testimonios incriminatorios y la funci贸n que cada uno de ellos desempe帽aban en las respectivas brigadas, no puede haber otro desenlace porque estos "al menos sab铆an o deber铆an haber sabido sobre estos delitos y, por lo tanto, podr铆an ser penalmente imputables debido a su responsabilidad de mando".
La evidencia
Aunque la Fiscal铆a encontr贸 evidencias de 'falsos positivos' en 41 brigadas del Ej茅rcito, la ONG se concentr贸 en el estudio de 11 de ellas por considerarlas m谩s representativas y porque estaban encabezadas por personas que luego llegaron, o est谩n, en lo m谩s alto de la c煤pula castrense.
Menciona, por ejemplo, que 28 ejecuciones extrajudiciales fueron cometidas por la Cuarta Brigada cuando esta estaba encabezada por el actual comandante de las Fuerzas Armadas, el general Juan Pablo Rodr铆guez Barrag谩n.
El oficial le dijo a EL TIEMPO que no hay ninguna investigaci贸n en su contra y que “existen intereses oscuros de inescrupulosos” que quieren da帽ar su buen nombre.
Tambi茅n encontr贸 otras 113 ejecuciones atribuidas nuevamente a la Cuarta Brigada mientras la encabez贸 el general y exjefe del Ej茅rcito, 脫scar Gonz谩lez Pe帽a; 44 durante el per铆odo durante el per铆odo en el cual el general (r) Mario Montoya estuvo al mando; y al menos 48 presuntas ejecuciones extrajudiciales perpetradas por soldados de la Novena Brigada durante el a帽o que estuvo encabezada por el actual comandante del Ej茅rcito, el general Jaime Lasprilla Villamizar (de julio de 2006 a julio de 2007).
Adem谩s, presentan casos en la S茅ptima Brigada (Meta, 66 ejecuciones); la Octava Brigada (Quind铆o, 56 ejecuciones); la D茅cima Brigada (Cesar, 146 ejecuciones ): la D茅cima Primera Brigada (C贸rdoba, 214 ejecuciones); la Brigada M贸vil N.潞 12 (Meta, 27 ejecuciones); la D茅cima Cuarta Brigada (Antioquia, 51 ejecuciones); la Brigada M贸vil N.潞 15 (Norte de Santander, 38 presentas ejecuciones); la D茅cima Sexta Brigada (Casanare, 113 ejecuciones), y la Vig茅sima Octava Brigada (Vichada, 45 ejecuciones).
Vale anotar que los nombres de Rodr铆guez Barrag谩n, Montoya y Gonz谩lez Pe帽a ya estaban vinculados a investigaciones que adelante la Fiscal铆a y que son de conocimiento p煤blico. En gran parte gracias al testimonio del coronel (r) Robinson Gonz谩lez del R铆o, en la c谩rcel por tr谩fico de armas y por su participaci贸n directa en 'falsos positivos'.
Pero HRW presenta nueva evidencia contra ellos hasta ahora in茅dita. Entre otros, la transcripci贸n de la confesi贸n de Gonz谩lez Diaz y de otros militares, algunos identificados con nombre propio y otros no, pues la fiscal铆a pidi贸 reserva de sus nombres. As铆 mismo la transcripci贸n de conversaciones entre Gonz谩lez del R铆o y otros militares que fueron interceptadas.
En el caso de Lasprilla, sin embargo, el informe no presenta testimonio alguno que lo vincule con los 'falsos positivos'. HRW alega que, pese a ello, tiene responsabilidad, pues como comandante de Brigada firmaba todas las 贸rdenes de operaci贸n ─donde se reportaban las ejecuciones como muertos en combate─ y debi贸 al menos sospechar que algo malo estaba sucediendo.
El caso contra Rodr铆guez Barrag谩n que presenta HRW est谩 basado primordialmente en las declaraciones de Gonz谩lez D铆az a la Fiscal铆a. Durante su tiempo al mando del Gaula Antioqu铆a (entre 2007 y 2008), Gonz谩lez ya reconoci贸 que en reiteradas ocasiones sus soldados hab铆an enga帽ado a presuntos delincuentes comunes para que se trasladaran a sitios remotos con la falsa promesa de que participar铆an all铆 en alg煤n tipo de actividad il铆cita, como extorsi贸n, y luego los asesinaban.
Gonz谩lez del R铆o inform贸 a la Fiscal铆a que, para cada operaci贸n, obten铆a la aprobaci贸n previa de Rodr铆guez Barrag谩n. "Declar贸 que Rodr铆guez Barrag谩n no le ped铆a detalles de la operaci贸n planificada y que no sab铆a c贸mo se enga帽ar铆a y trasladar铆a a la v铆ctima hasta el 谩rea del falso combate, ni que podr铆an colocarle armas. En vez, dijo que la participaci贸n de Rodr铆guez Barrag谩n en la planificaci贸n consist铆a en indicarle que diera de baja, en lugar de arrestar, a individuos que, seg煤n se le hab铆a explicado, participaban en delitos comunes, como extorsi贸n", dice el reporte.
Seg煤n Gonz谩lez del R铆o, Rodr铆guez Barrag谩n le advert铆a: “A m铆 no me vaya a salir con cuentos de que no pudieron [darlos de baja]. Hay que dar bajas”.
Ante la pregunta de si el general Rodr铆guez Barrag谩n estaba informado de que sus soldados fueran a cometer un 'falso positivo' cuando autorizaba las operaciones, Gonz谩lez del R铆o respondi贸 a la Fiscal铆a: “Yo le explicaba… mire, mi general, vienen tres, cuatro sujetos con armas cortas, al parecer van a llegar a este punto a hacer una extorsi贸n... 脡l, lo 煤nico que le dec铆a a uno era… ‘No [inaudible] porque los capturaron o que no fueron capaz o que se les volaron. Lo que necesitamos son bajas, y hay que hacer bajas¨.
Gonz谩lez del R铆o tambi茅n se帽al贸 a la Fiscal铆a que Rodr铆guez Barrag谩n contrat贸 a un investigador policial para que “hiciera la acomodaci贸n en la escena” del supuesto combate antes de que llegaran los investigadores de la Fiscal铆a para reunir pruebas.
“Si las bajas son tan claras y son tan transparentes, ¿por qu茅 el comandante de la brigada tiene que contratar un funcionario de Polic铆a judicial para que fuera a verificar la escena?”, le dijo el testigo a la Fiscal铆a.
En el caso del general Gonz谩lez Pe帽a, la Fiscal铆a investiga en la actualidad al menos 113 presuntas ejecuciones extrajudiciales perpetradas por la Cuarta Brigada mientras estuvo al mando de esta, entre 2003 y 2005. Seg煤n HRW, dos exmiembros de la Cuarta Brigada acusados de 'falsos positivos' dijeron que Gonz谩lez Pe帽a visitaba a los soldados que hab铆an sido detenidos y les daba instrucciones sobre lo que deb铆an decir a las autoridades judiciales.
En el caso del general Gonz谩lez Pe帽a, la Fiscal铆a investiga en la actualidad al menos 113 presuntas ejecuciones extrajudiciales perpetradas por la Cuarta Brigada mientras estuvo al mando de esta, entre 2003 y 2005. Seg煤n HRW, dos exmiembros de la Cuarta Brigada acusados de 'falsos positivos' dijeron que Gonz谩lez Pe帽a visitaba a los soldados que hab铆an sido detenidos y les daba instrucciones sobre lo que deb铆an decir a las autoridades judiciales.
De acuerdo con un documento de la Fiscal铆a que HRW conoci贸, varios soldados indicaron que Gonz谩lez Pe帽a tuvo conocimiento de lo realmente acontecido, es decir, que no existi贸 ning煤n combate con grupo subversivo y sin embargo los presion贸 para que continuaran asegurando a la Fiscal铆a que tal enfrentamiento sucedi贸”. Y menciona a su vez acusaciones similares de Gonz谩lez R铆o contra Pe帽a Gonz谩lez y que se desprenden de cuando este 煤ltimo era comandante del Comando Conjunto del Caribe.
En el informe de la HRW, seg煤n conoci贸 este diario, hay un audio que corresponde a una conversaci贸n que la Fiscal铆a intercept贸 entre el coronel Gonz谩lez del R铆o y el general Jorge Enrique Navarrete, otro de los cuestionados. Ese audio hace parte de las pruebas que tiene la Fiscal铆a en el proceso por 'falsos positivos'.
Sobre el general Montoya, HRW menciona sin identificar con nombre el testimonio de un oficial de alto rango que ha admitido responsabilidad en 'falsos positivos' y en el que dice que Montoya sab铆a que se estaban cometiendo ejecuciones extrajudiciales, pues el mismo dise帽贸 la pol铆tica de exigir muertes en lugar de capturados. As铆 mismo, un cable de la Embajada de Estados Unidos se narra c贸mo el inspector general del Ej茅rcito les dice que Montoya est谩 obstaculizando sus investigaciones y que el general estuvo involucrado directamente en ellos o los aprob贸 t谩citamente.
El informe dedica un cap铆tulo a contar los "sustanciales obst谩culos" que dice enfrenta la Fiscal铆a en las investigaciones.
La ONG asegura, por ejemplo, que document贸 amenazas, ataques y actos de hostigamiento contra los soldados que denunciaron a sus superiores y presenta el caso de Nixon de Jes煤s C谩rcamo, quien despu茅s de confesar su rol en falsos positivos fue asesinado en el centro de reclusi贸n militar de la D茅cima Primera Brigada.
Igualmente, destaca el caso de otra mujer que habr铆a sido violada en represalia por las declaraciones de su marido en la Fiscal铆a. De acuerdo con el testimonio de la mujer, los hombres que la ultrajaron le dijeron en varias oportunidades que eso le pasaba por que su marido era un "sapo".
Tambi茅n que los militares se han resistido a entregar documentos claves a los investigadores y que muchos casos de 'falsos positivos', seg煤n los fiscales, a煤n se encuentran ante la justicia penal militar cuando se supone que este tipo de casos deben ser asumidos por la ordinaria.
A manera de conclusi贸n, HRW le pide al Gobierno que ordene a las autoridades militares cooperar con las investigaciones, asigne suficientes fiscales a los casos y proteja a los testigos y sus familias. Asimismo, pide asegurar que las medidas de justicia transicional que se incluyan en un futuro acuerdo de paz no impidan que se haga justicia en los casos de 'falsos positivos'.
Tambi茅n le pide al gobierno de EE. UU. que suspenda la ayuda militar que le brinda a Colombia, pues el pa铆s no estar铆a cumpliendo con una condici贸n puesta por el Congreso donde se exige que los casos de derechos humanos est茅n “sujetos 煤nicamente a la jurisdicci贸n penal ordinaria” y que los militares cooperen con los fiscales en estos casos.
El documento de HRW ya fue entregado en el legislativo de EE. UU. donde ha generado algunas reacciones.
El documento de HRW ya fue entregado en el legislativo de EE. UU. donde ha generado algunas reacciones.
El senador de Estados Unidos Patrick Leahy se declar贸 preocupado por el informe y advirti贸 que “ser谩 muy dif铆cil continuar con el apoyo a una instituci贸n que ha cometido este patr贸n de horrendas violaciones”.
SERGIO G脫MEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
@sergom68
--------
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
@sergom68


