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El guardabosques Danilo Gonz谩lez recuerda varias semanas seguidas sin ver el sol, con el cielo cubierto de negro a causa del humo del fuego que quemaba uno de los bosques nativos m谩s antiguos y ricos del planeta en biodiversidad, la hoy Reserva Costera Valdiviana, en la regi贸n chilena de Los R铆os.
Una empresa maderera privada quem贸 hasta finales de los ochenta este bosque milenario, casi 900 kil贸metros al sur de Santiago de Chile, para sustituirlo por el m谩s rentable eucalipto.
Su quiebra y el apoyo de dos ONG, WWF y The Nature Conservacy (TNC), permiti贸 a los m谩s de seiscientos habitantes de comunidades locales de Huiro, Chaihuin, Huape, Palo Nuevo, y Los Leales, entre ellos a Gonz谩lez, "ver la luz" para descubrir que viv铆an en un lugar de riqueza natural 煤nica y que en su preservaci贸n yac铆a la base de su desarrollo econ贸mico.
Cuando los conservacionistas llegaron a la zona, hace m谩s de una d茅cada, los habitantes nativos desconoc铆an que viv铆an junto a 谩rboles milenarios, los alerces, algunos de ellos de m谩s de 2.000 a帽os de antig眉edad, que requieren unos 35 pasos de una persona adulta para rodearles.
Tampoco que pose铆an especies tan emblem谩ticas como el monito de Darwin, pumas, pud煤es, g眉i帽as, torcazas, monitos del monte, huilliches, quiques, comadrejitas trompudas, cisnes coscoroba, c贸ndores, o p谩jaros carpinteros negros "porque los privados no les dejaban entrar en la reserva", explica a Efe Liliana Pezoa, coordinadora de conservaci贸n de TNC en este espacio natural.
Esta ONG compr贸 los terrenos de la maderera cuando salieron a subasta p煤blica en el a帽o 2003 por valor de m谩s de 20,4 millones de d贸lares -m谩s tarde acept贸 el dinero minera BHP Billiton para pagar su endeudamiento-, y hoy d铆a ha logrado tornar lo que hubiera sido un bosque destruido en uno de los mayores sumideros de carbono del planeta.
De sus 50.200 hect谩reas, TNC ha validado ya 1.273 en bonos de carbono a trav茅s del sistema VCS (las siglas en ingl茅s de Verified Carbon Standard) que han adquirido cuatro empresas internacionales paraneutralizar las emisiones que produce su actividad.
La Universidad Austral de Chile ha sido la encargada de cuantificar las emisiones que absorbe ese bosque nativo y maduro para que TNC las pueda intercambiar para neutralizar los humos que genera la actividad de, por ejemplo, una compa帽铆a que organiza viajes a la Ant谩rtida.
TNC trabaja en la certificaci贸n como sumidero de carbono del resto de hect谩reas salpicadas por 谩rboles milenarios, 30.000 de ellas a煤n intocables por el hombre.
El dinero logrado se destina a conservar y a mejorar el conocimiento de este bosque, que cae hacia un mar que cobija ballenas azules, ping眉inos de Magallanes, delfines australes o leones marinos a lo largo de 37 kil贸metros de franja costera.
Algunos de sus habitantes, como Danilo Gonz谩lez, ya son guardabosques de la Reserva y se encargan de conducir a turistas e investigadores por los laber铆nticos y m谩gicos senderos de este espeso bosque que conducen a los majestuosos alerces.
Pertenecientes a la segunda familia de 谩rboles m谩s longevos del mundo, que llegan a vivir 3.600 a帽os, los alerces de la Reserva llegan a medir m谩s de cinco metros de di谩metro y m谩s de 50 de altura.
Otros miembros de las comunidades locales trabajan junto a los conservacionistas en la restituci贸n de las 3.600 hect谩reas de la reserva que todav铆a conservan plantaciones de eucalipto por 2,5 millones de 谩rboles nativos.
La restauraci贸n forestal se paga con las ganancias de la venta del eucalipto, asegura Cristian P茅rez, otro de los bi贸logo de TNC.
La Reserva Costera Valdiviviana representa un modelo de protecci贸n de la naturaleza "inclusivo, de c贸mo las 谩reas protegidas se convierten en base del desarrollo local", relata Trevor Walter, encargado de Bosques y Recursos Naturales de WWF en Chile.
As铆, se ha desarrollado un sello de pesca sostenible para que los pescadores vendan mejor sus productos, y han surgido restaurantes locales promovidos por cooperativas de mujeres de las comunidades, y negocios de ecoturismo.
En una de estas cooperativas trabaja Margarita Huala quien, junto a otras seis mujeres, sacan a sus familias adelante desde que 2012 regentan con 茅xito un restaurante para deleitar a los visitantes y cient铆ficos que trabajan en la zona con productos locales (salm贸n salvaje, mariscos, frutas del bosque o todo tipo de hierbas medicinales).
Las siete mujeres adoran a Trevor Walter, el bi贸logo de WWF que les apoy贸 en la explotaci贸n sostenible de los productos forestales no madereros de este bosque que es extremadamente rico en recursos.
La Reserva Costera Valdiviana pertenece a la 煤nica eco regi贸n de bosque templado en Latinoam茅rica, con una reconocida capacidad de absorci贸n de CO2, que en un mundo gravemente amenazado por el cambio clim谩tico, locales y conservacionistas quieren potenciando m谩s, a trav茅s de los bonos de carbono, para quienes quieran neutralizar emisiones.


