Del sue帽o a la realidad
Mientras los medios nacionales debaten los 煤ltimos puntos de la agenda de La Habana o analizan los resultados de las llamadas “煤ltimas elecciones en medio de la guerra”, en regiones como el sur de C贸rdoba las organizaciones herederas del paramilitarismo consolidan su control territorial y amenazan con torpedear la tan anhelada “paz territorial” y la participaci贸n pol铆tica de las poblaciones vulnerables.
Este es el caso del pueblo ind铆gena Zen煤 del Alto San Jorge, que habita en los municipios de Montel铆bano, Puerto Libertador y San Jos茅 de Ur茅 en el sur de C贸rdoba. Hoy por hoy este pueblo sigue sufriendo amenazas y ataques directos de grupos armados surgidos con posterioridad a la desmovilizaci贸n de las autodefensas, como son el Bloque Gaitanista y el conocido como “Clan 脷suga”.
Seg煤n voceros de la comunidad, esas organizaciones armadas se han fortalecido durante el 煤ltimo a帽o y son causantes de incontables amenazas, desplazamientos y asesinatos selectivos, adem谩s de haber institucionalizado la extorsi贸n sobre ganaderos, grandes comerciantes, mineros artesanales y hasta moto-taxistas.
Las pruebas presentadas por los l铆deres Zen煤 dan cuenta de 49 asesinatos a partir de 2008. Los 煤ltimos hechos violentos se produjeron entre junio y agosto de este a帽o y acabaron con la vida de tres j贸venes menores de 25 a帽os de edad. De los 49 casos, apenas 31 se han denunciado ante la Fiscal铆a y solamente uno se encuentra en investigaci贸n.
En palabras de la gobernadora local del Resguardo Zen煤 del Alto San Jorge, (Montel铆bano), “el 17 de junio llegaron 2 hombres a mi casa, me dijeron que yo patrocinaba muchas cosas y que iba a tener muchos problemas, a las dos semanas asesinaron a un joven que hacia parte del proceso de Consulta Previa. Tambi茅n tuvimos que sacar al secretario del Cabildo, que fue declarado objetivo militar. Por ac谩 hay una violencia grande, ahora estamos obligados a pagar una vacuna (...) el que no paga “se va de caj贸n” nos dijeron anteayer”.
Testimonios como el anterior fueron recolectados durante la Mesa de Trabajo y Seguimiento a la Situaci贸n en Derechos Humanos del Pueblo Ind铆gena Zen煤 del Alto San Jorge, que sesiono el pasado 8 de septiembre en el Municipio de Montel铆bano.
La situaci贸n resulta a煤n m谩s preocupante cuando los l铆deres ind铆genas aseguran que dichos actores armados patrullan calles y caminos utilizando prendas de uso privativo de la Fuerza P煤blica.
La guerra sigue
Al contrastar las declaraciones de la poblaci贸n local con los registros del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Pol铆tica del Centro de Investigaci贸n y Educaci贸n Popular/Programa por la Paz (CINEP/PPP) resulta claro que el conflicto armado no solo no ha cesado sino que ha tenido momentos de mayor intensidad tras la desmovilizaci贸n de las AUC en este mismo territorio, que ocurri贸 hace 10 a帽os

Fuente: Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Pol铆tica del CINEP/PPP
Como puede observarse en la gr谩fica anterior, aunque se registran violaciones de derechos humanos por parte de las FARC, en la regi贸n dominan las acciones de los grupos paramilitares posteriores a la desmovilizaci贸n de las autodefensas.
La 煤ltima edici贸n de Revista Noche y Niebla, dedicada a difundir los hallazgos del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Pol铆tica del CINEP/PPP alerta sobre el aumento de las amenazas de estos grupos contra los defensores de derechos humanos en todo el pa铆s. El contenido de estas amenazas, as铆 como el de panfletos y comunicados de aquellos grupos armados muestra un grado creciente de sofisticaci贸n ideol贸gica y organizacional, que cada vez los aleja del fen贸meno de bandas criminales o “BACRIM” – como el gobierno insiste en denominarlos- para acercarse a lo fue el paramilitarismo
Sin protecci贸n
Vista a茅rea del r铆o San Jorge en su paso por el municipio de Montel铆bano en C贸rdoba. Foto: Kool |
En todo caso, para las poblaciones locales el paramilitarismo sigue siendo un hecho subvalorado por el gobierno. Esta actitud se traduce en la desprotecci贸n de las v铆ctimas y particularmente de las comunidades organizadas de la regi贸n.
Frente a la situaci贸n del pueblo Zen煤 del Alto San Jorge la 煤nica entidad del Estado que ha intervenido hasta ahora es la Unidad Nacional de Protecci贸n (UNP), a trav茅s de medidas aisladas en materia de transporte, tel茅fonos celulares y chalecos antibalas para algunos de sus l铆deres. Y estas medidas por supuesto son insuficientes ante amenazas tan bien organizadas.
Aunque desde 2013 la UNP firm贸 un acuerdo con las autoridades ind铆genas para ofrecer protecci贸n al pueblo en su conjunto, las respectivas medidas no se han llevado a la pr谩ctica. Seg煤n la asesora de la Direcci贸n General asignada a esta regi贸n, el retraso se debe a la ya anunciada crisis financiera de la instituci贸n.
Por otro lado, la estrategia conocida como de “zonas de consolidaci贸n territorial” presenta fallas muy serias. Incluso en su documento diagn贸stico se cometen errores, como ubicar el resguardo Zen煤 de San Andr茅s de Sotavento en inmediaciones del Nudo de Paramillo, confundiendo a la poblaci贸n ind铆gena costera de los municipios de Tuch铆n y Tolu Viejo con sus hermanos del sur. Este desfase de 150 kil贸metros es muestra del desconocimiento por parte del Estado de la realidad que vive el pueblo ind铆gena Zen煤 del Alto San Jorge.
Como est谩n las cosas, el sur de C贸rdoba se perfila como una de las regiones m谩s dif铆ciles durante el posconflicto. La firma de la paz y la consecuente desmovilizaci贸n sin un adecuado manejo integral por parte del Estado pueden llevar a repetir los hechos del pasado: reacomodamiento de fuerzas que se disputan el control del territorio sin que disminuya o se acabe la victimizaci贸n de la poblaci贸n civil y de las organizaciones sociales y 茅tnicas.
La situaci贸n es grave y hasta ahora ninguna entidad p煤blica central, regional o local ha mostrado ser capaz de proteger a las comunidades. La persecuci贸n sistem谩tica del pueblo Zen煤 del Alto San Jorge despierta serias dudas sobre las garant铆as de seguridad de toda la regi贸n y frente a la participaci贸n en el escenario p煤blico de las poblaciones m谩s vulnerables del departamento.
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