El proceso de privatizaci贸n de los activos estrat茅gicos del Estado colombiano, sobre todo los minero energ茅ticos, empieza en la d茅cada de los noventa, como consecuencia de la implementaci贸n del neoliberalismo que Estados Unidos y el Reino Unido impusieron a pa铆ses con gobernantes c谩ndidos y arrodillados, como el nuestro.
A diferencia de otros pa铆ses como Ecuador, Per煤, Bolivia y Argentina, donde los monstruos capitalistas devoraron con avidez y ansiedad el 100% de las empresas petroleras estatales; en Colombia, por estrategia populista, dejaron el postre para lo 煤ltimo. Y ese postre, obviamente, es Ecopetrol. Sin embargo, desde el comienzo del proceso, por los laditos, empezaron a comerse a mordisquitos el patrimonio m谩s importante de los colombianos.
As铆 fue como fueron vendiendo, agazap谩damente, las acciones que Ecopetrol pose铆a en los Terpeles, termoel茅ctricas, Promigas, Gas Natural, Invercolsa, entre otras empresas del sector. Tambi茅n, internamente, empezaron a cerrar o a contratar con privados, servicios complementarios como la salud, la educaci贸n y el comisariato, entre otros, que fueron catalogados como fuera del objeto social de la empresa.
La estrategia del caracol (como ha llamado este proceso de descapitalizaci贸n de Ecopetrol, la Uni贸n Sindical Obrera de la Industria Petrolera -USO), continu贸 con la venta de un activo estrat茅gico como lo es la red de tuber铆a para el transporte del gas (en pocos a帽os el gas ser谩 el energ茅tico m谩s importante del pa铆s). Para enga帽ar al pueblo, durante el gobierno de Ernesto Samper, mediante la Ley 401 de 1997 escindieron los gasoductos de Ecopetrol, creando una nueva empresa (ECOGAS), que prometieron seguir铆a siendo cien por ciento estatal. Pero todos los colombianos vimos c贸mo el gobierno de 脕lvaro Uribe V茅lez, por decreto, le cambi贸 el nombre (Transportadora de Gas del Interior –TGI), y la convirti贸 en empresa por acciones, para luego ser vendida en la bolsa de valores.
La belleza del Uribe V茅lez tambi茅n fue el encargado de preparar el camino para que el capitalismo salvaje termine con el postre. Expidi贸 el Decreto Ley 1760 de 2003, mediante el cual convierte a Ecopetrol en una empresa por acciones, y escinde o le quita a Ecopetrol la administraci贸n del subsuelo y la potestad de adjudicar los bloques exploratorios a las multinacionales, creando la Agencia Nacional de Hidrocarburos –ANH, para tal fin.
Aunque Uribe V茅lez le dijo al pueblo colombiano y a la USO que durante su gobierno no vender铆a Ecopetrol (tal como lo prometieron con ECOGAS), era obvio que los gobernantes entreguistas y vende patrias nos iban a volver a enga帽ar, pues la conversi贸n de una empresa estatal a empresa por acciones es como cuando alguien lotea una finca: la va a vender por pedazos. Y efectivamente eso pas贸, y el pueblo volvi贸 a ser enga帽ado, pues mediante la Ley 1118 de 2006 se autoriza la venta del 20% de la empresa. Venta que se hace con otro enga帽o: s贸lo se vender谩 a compradores nacidos en Colombia. Pero en la bolsa de valores no hay restricci贸n para que un no colombiano luego le compre a ese colombiano enga帽ado. Y eso es lo que ha venido ocurriendo.
Inicialmente, en 2007, se saca a la venta el 10%, a precio de gallina flaca, y se vende como pan caliente. El precio de la acci贸n se cuadruplica en solo tres a帽os, gracias al incremento en los precios internacionales del petr贸leo y a la entrada al mercado de los crudos pesados que antes no se comercializaban, y todos los c谩ndidos accionistas… ¡felices! Pero no se dan cuenta que “la estrategia del caracol” estaba entrando en todo su furor: el fraccionamiento de Ecopetrol en casi treinta empresas, camufladas todas en un supuesto grupo empresarial, del cual los accionistas s贸lo son due帽os de Ecopetrol S.A.
De esta estrategia los corredores y analistas de bolsa se dan cuenta, y de c贸mo el gobierno, como mayor accionista, reparte m谩s del 80% de los dividendos, para, a trav茅s de estas transferencias, aliviar su d茅ficit fiscal. Lo cual lleva a la necesidad de cubrir las inversiones de la empresa, con deuda (hoy Ecopetrol adeuda en el extranjero m谩s de 16 mil millones de d贸lares). Es as铆 como desde 2011 el precio de la acci贸n empieza a descender desde su techo ($5700), a pesar del sostenimiento del precio internacional del crudo por encima de los 100 d贸lares y del incremento en la producci贸n por parte de la empresa. Por la misma raz贸n la segunda emisi贸n de acciones en 2011, a $3700, fue un rotundo fracaso y s贸lo se vendi贸 el 1.57%.
Luego vino la hecatombe con la ca铆da de los precios internacionales del crudo y la devaluaci贸n del peso: disminuyeron dr谩sticamente las utilidades de Ecopetrol y se dispar贸 la deuda. Como consecuencia, la acci贸n se vino al piso, y los accionistas exclamaron: “uy Echeverry, ¡como que nos tumbaron!”
Pero la tragedia mayor est谩 por venir… el gobierno anunci贸 que le entregar谩 a los buitres capitalistas del sector petrolero internacional, la cereza del pastel: CENIT, una empresa creada en un para铆so fiscal a la que luego le transfirieron los oleoductos y poliductos de Ecopetrol S.A. No sobra resaltar que en 2014 el negocio del transporte de crudo y derivados fue el mayor aportante a las utilidades de la empresa, con el 45%.
Por otro lado, Echeverry (el presidente de Ecopetrol, obviamente), anunci贸 poner en venta o bajo administraci贸n delegada, m谩s de 200 campos menores, usando como estrategia tramposa el aumento en la tasa de oportunidad de la empresa al 20% efectivo anual en d贸lares corrientes, para hacer que dichos campos petroleros sean inviables financieramente.
Igualmente, le est谩n transfiriendo a Hocol (otra filial) una gran cantidad de activos estrat茅gicos (campos y bloques promisorios), para valorizarla y luego venderla. Eso mismo pasar谩 con la participaci贸n que Ecopetrol tiene en Equi贸n. Y posiblemente, en dos o tres a帽os, pondr谩n en venta Reficar; qued谩ndose Ecopetrol sin el negocio de la refinaci贸n, pues la refiner铆a de Barrancabermeja simplemente se cerrar谩 por obsolescencia (as铆 lo tiene determinado el gobierno).
Como pueden ver y analizar, as铆 como vamos, si la USO, los congresistas y el pueblo en general no se pone las pilas a defender lo que queda de Ecopetrol, a los colombianos, de la gallina de los huevos de oro no nos quedar谩 ni las plumas, pues hasta el Instituto Colombiano del Petr贸leo –ICP, est谩 siendo desmantelando, y posiblemente termine en manos de la Universidad Industrial de Santander.
A los accionistas que fueron tumbados y no han vendido, les recomiendo que vendan, porque cuando de Ecopetrol no quede sino el cascar贸n, la acci贸n no valdr谩 m谩s de 500 pesos.
Fuente: periferiaprensa.com
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