Las controversiales diferencias que sosten铆an la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), inversionistas y las Corporaciones Aut贸nomas Regionales (CAR) fueron resueltas por la Corte Constitucional. El alto tribunal, b谩sicamente, decidi贸 que el Gobierno no podr谩 seguir licenciando los proyectos estrat茅gicos conocidos como PINE, porque la competencia en este asunto es estrictamente de los entes regionales.
Utilizando la ANLA, el Ejecutivo hab铆a logrado priorizar el avance de los permisos ambientales para proyectos tan importantes como la hidroel茅ctrica de El Quimbo, uno de los avances el茅ctricos m谩s importantes de los 煤ltimos diez a帽os; el de la mina de Gramalote, que promete ser una de las actividades de explotaci贸n de oro a gran escala m谩s significativas en los pr贸ximos seis a帽os; la Ruta del Sol, y la entrada del 煤nico cable de fibra 贸ptica por el Pac铆fico (ver columna).
Entre las dificultades que encontraban las empresas encargadas de ejecutar estos planes estaba la tardanza de las consultas previas, la negociaci贸n de beneficios con las comunidades, entre otras. Con este argumento fueron dise帽ados los PINE, que quedaban cobijados por la ANLA. Sin embargo, la estrategia del Gobierno gener贸 choques entre los conceptos t茅cnicos de las CAR y la agencia, que, era la sensaci贸n en los departamentos, omit铆a o restaba importancia a las advertencias de los entes regionales.
“Con la decisi贸n de la Corte se retoman las competencias de las corporaciones regionales. Ac谩 se est谩 reconociendo la importancia de la experiencia y el conocimiento que tienen estas entidades del territorio”, se帽al贸 el director ejecutivo de Asocar, Ram贸n Leal. Estas cualidades, de alguna manera, hab铆an sido desconocidas por el Gobierno y las dudas sobre las capacidades de estas organizaciones se mantuvieron.
En su momento, el presidente de la Asociaci贸n Colombiana de Miner铆a, Santiago 脕ngel, advirti贸 que “vemos que j贸venes que acaban de salir de la universidad terminan encargados del licenciamiento minero. No existe el conocimiento y piden informaci贸n que es imposible conocer sin perforar el 谩rea. Estamos llegando como “el perro que se persigue la cola”, a buscar datos que son dif铆ciles de obtener”.
Pero para las corporaciones las limitaciones de presupuesto asignado impidieron su fortalecimiento institucional en los 煤ltimos a帽os. “Necesitamos gente preparada, pero las corporaciones no pueden aumentar su planta, y el personal capacitado que tenemos se lo lleva el sector privado”, explic贸 Leal. Aunque no se habla abiertamente, en el interior de algunos ministerios siempre ha existido la sensaci贸n de que las corporaciones est谩n politizadas y por eso siempre se vio con buenos ojos la descentralizaci贸n del licenciamiento ambiental, que el alto tribunal acaba de restringir.
Si bien la medida no es retroactiva, es decir, no afectar谩 los 68 proyectos relacionados con su derecha, crea incertidumbre en el papel que cumplir谩 la ANLA en los nuevos proyectos, que se ha podido establecer, har铆a acompa帽amiento a las corporaciones, pero el licenciamiento estar谩 en mano de 茅stas.
Aunque gracias a los PINE se concretaron proyectos necesarios para el desarrollo del pa铆s, tambi茅n alrededor de ellos se cre贸 una din谩mica perversa, que justific贸 la exclusi贸n de los entes territoriales.
El despliegue del cable submarino de fibra 贸ptica en el Pac铆fico es un ejemplo de ello. Seg煤n Alejandro Arroyave, gerente de proyecto de Level 3, fue incluido en los PINE en noviembre de 2015, en su etapa final. ¿Por qu茅? “Porque el proyecto debe culminarse como est谩 dise帽ado”, explic贸. A la pregunta de si el fin de incluir el cable en los PINE fue resolver los conflictos con las comunidades, el vocero respondi贸 que s铆.



