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Del periodismo y los tiempos de la urgente democratizaci贸n de los medios en Am茅rica Latina

“El periodismo es libre, o es unafarsa”  Rodolfo Walsh
Hace poco fue publicado el Informe Anual de Libertad de Expresi贸n que emite la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos en el que se visibiliza que durante el a帽o pasado fueronasesinados y asesinadas 39 periodistas en Colombia; ello sumado a la categorizaci贸n que hace a帽os se hace de nuestro pa铆s respecto a ser entre el segundo o el tercero donde es m谩s riesgoso es ejercer el oficio del periodismo seg煤n la Fundaci贸n para la Libertad de Prensa (FLIP)  prende las alarmas, o por lo menos llama la atenci贸n de quienes a煤n no las ten铆an prendidas de cu谩l es la situaci贸n que atraviesa el periodismo y las y los profesionales que lo ejercen en nuestro pa铆s, y espec铆ficamente en la coyuntura del actual proceso de paz. 
Imagen del portal Marcha Patri贸tica 
“Algo habr谩n hecho” se afirma desde el sentido com煤n en las calles, como se hac铆a hace 40a帽os cuando deten铆an y desaparec铆an personas en las dictaduras del Cono Sur, justificando con esas supuestas acciones el fat铆dico destino que les correspondi贸 protagonizar, y siendo hoy eco de la miop铆a que tiene a煤n nuestra sociedad colombiana y latinoamericana sobre el valiente accionar de aquellos y aquellas que s铆, efectivamente hicieron algo: decidieron alzar su voz por los derechos de su pueblo, por investigar y denunciar las atrocidades de los poderosos a pesar de las amenazas en su contra y de poner, tras la publicaci贸n de cada nota period铆stica su vida en riesgo llenando de contenido pol铆tico, humano y emancipador ese “mejor oficio del mundo” como lo llamar铆a Garc铆a M谩rquez. 
Son ellos y ellas quienes por a帽os han encontrado en el periodismo una herramienta de deliberaci贸n y denuncia de la realidad social y pol铆tica de la regi贸n y particularmente de nuestro pa铆s, y a quienes hoy los medios masivos buscan tirar al olvido reemplaz谩ndolos por reportajes light o por hombres y mujeres continuadores de estereotipos y discursos atractivos y publicitarios generando la falsa imagen de encarnar el “periodismo objetivo poseedor de la verdad absoluta”, y sobre todo, la imagen de que el deber del oficio es informar de realidades lineales narradas por personas y medios ocultando su ideolog铆a, historia e intereses particulares. 
Ejemplo de ello es la visi贸n que se tiene del papel del periodismo en el marco de la historia del conflicto pol铆tico, social y armado en Colombia en general, y del actual proceso de paz en particular, donde la opini贸n p煤blica encuentra en la televisi贸n o los diarios oficiales las fuentes supuestamente irrefutables de lo que acontece en Colombia hace m谩s de sesenta a帽os. La creaci贸n de la imagen del periodismo light y entretenido ha logrado adem谩s de despolitizar el oficio, crear una imagen de que los medios de comunicaci贸n han sido simples informantes de dicho conflicto, en vez de reconocerse como actores del mismo, y que a diario criminalizan, estigmatizan, y perpet煤an la cultura de guerra en nuestro pa铆s haciendo pasar como informaci贸n opiniones que corresponden a intereses de clase de los conglomerados econ贸micos a los que pertenecen, atacando por ejemplo, cualquier suceso alrededor del proceso de paz y la posible consecuci贸n de un acuerdo final, vaciando de contenido pol铆tico las discusiones en La Habana y haciendo de dicho proceso una cantera de chismes y temas de burla y cr铆tica sin sentido en vez de aportar a una pedagog铆a para la paz al servicio de la transformaci贸n social de nuestro pa铆s. 
Dichos intereses, vale la pena resaltar, no son solo en Colombia, sino tienen lugar en toda la regi贸n. En Argentina por ejemplo hace un par de d铆as el gobierno derechista de Mauricio Macri decidi贸 –como era de esperarse- que el Estado Argentino se retira de la sociedad que compone el canal de televisi贸n Telesur, demostrando sus posiciones reaccionarias y censuradoras sobre los medios de comunicaci贸n y los periodistas que tienen como principal tema en sus agendas los derechos de las clases populares que gobiernos como el Argentino, el Colombiano, entre otros, violan cotidianamente, coartando con ello la libertad de expresi贸n de una de las se帽ales m谩s vistas en el continente y logrando su no emisi贸n a trav茅s de la Televisi贸n Digital Abierta impidiendo que millones de televidentes puedan acceder a la informaci贸n y an谩lisis realizados por el equipo period铆stico del canal que ha demostrado manejar una l铆nea editorial enfocada en cubrir e informar sobre la realidad de los conflictos que acontecen a lo largo del mundo, en los que el imperialismo demuestra claras ofensivas contra los sectores populares y donde ellos generan procesos de organizaci贸n y resistencia.
Telesur, ha creado a trav茅s de su pantalla, una oportunidad para conocer de manera cr铆tica realidades sociales desde la ocupaci贸n Israel铆 en territorio Palestino, pasando por denuncias de violaci贸n de derechos humanos en Europa, racismo y xenofobia en Estados Unidos, hasta la actualizaci贸n constante de informaci贸n sobre el Proceso de Paz que acontece en La Habana complementado con an谩lisis y entrevistas a las delegaciones de paz del Gobierno y las FARC-EP con el fin de acercar este importante suceso en la historia del continente a todos y todas las latinoamericanas y caribe帽as, razones m谩s que suficientes para que el Gobierno derechista de Cambiemos tome esta decisi贸n de censura, evidenciando que a la restauraci贸n conservadora regional no le conviene que exista de un canal de televisi贸n como este, cuya agenda principal sea producir contenidos de las conflictividades sociales y pol铆ticas de los pa铆ses latinoamericanos, para televidentes latinoamericanos. 
Es entonces este panorama, donde hay asesinatos de periodistas en Colombia y toda la regi贸n,  censura de los Estados al ejercicio de un periodismo cr铆tico, e insistencia de los medios masivos y oficiales de contar intereses de clase como verdades objetivas y hechos noticiosos, entre muchos otros problemas referidos al oficio (derechos laborales, revisi贸n de planes de estudio de las universidades, sindicalizaci贸n, enfoque de g茅nero, etc.) una fuente de an谩lisis para comprender la urgencia de la democratizaci贸n de los medios de comunicaci贸n y el espectro radioel茅ctrico en todo el continente una tarea urgente que debemos resolver y exigir para poder construir una Am茅rica Latina y el Caribe unida y digna, y en nuestro caso una Colombia en Paz con Justicia Social, en el que las expresiones comunicacionales creadas en las distintas comunidades rurales y urbanas que han sufrido durante d茅cadas las inclemencias del conflicto se vean cobijadas bajo una real democratizaci贸n de la propiedad de los medios de comunicaci贸n eliminando los monopolios y fortaleciendo de la propiedad y la generaci贸n de contenidos de los sectores p煤blicos estatales y comunitarios, acercando las nuevas tecnolog铆as comunicacionales a las distintas experiencias de comunicaci贸n popular y alternativa, creando una programaci贸n de dichos medios que corresponda a una pedagog铆a de paz donde la equidad de g茅nero sea requisito fundamental, permitiendo el acceso de las comunidades ind铆genas, afrodescendientes y campesinas no s贸lo a la creaci贸n de medios en sus territorios, sino a una educaci贸n media y superior que les permita desarrollar la comunicaci贸n como una herramienta de construcci贸n pol铆tica, y donde los hombres y mujeres que deciden asumir como oficio de vida el del periodismo no lo hagan con la misma sensaci贸n de miedo y zozobra con que miles de colegas, compa帽eros y compa帽eras lo han hecho desde hace a帽os y tengan garant铆as reales para ejercer el periodismo y trabajar en pro de una cultura de paz, uni贸n, liberaci贸n e independencia para toda Nuestram茅rica y los pueblos oprimidos del mundo. 

Por: Laura Capote