Si el presidente Santos no hubiese pretendido imponer condiciones al ELN por encima de lo acordado en numerosas y amplias sesiones de trabajo que han tenido como testigos un numeroso grupo de representantes de los pa铆ses garantes, la instalaci贸n de la Fase P煤blica del pr贸ximo 7 de Febrero, se hubiese realizado en el mes de Abril del a帽o anterior, lo que indica que se dejaron de aprovechar 11 meses, como valioso tiempo para la paz.
Por ello debemos llamar la atenci贸n para que se aprenda de las experiencias.
El optimismo que se respira hoy por el inicio de la Fase p煤blica, y los avances en el proceso de paz no deben ocultar los peligros que lo acechan, se帽alar algunos de ellos es necesario para que las dificultades no nos hagan caer en el pesimismo sino que por el contrario, se encuentren soluciones.
La tozuda posici贸n del gobierno Santos de dialogar en medio del conflicto, va a acarrear graves dificultades al proceso de negociaciones, por cuanto desde hace varios a帽os, los territorios donde opera el ELN son sometidos a permanentes y agresivos operativos militares que al tiempo que confrontan las guerrillas, causan complejas hostilidades a la poblaci贸n asentada all铆 y en sus periferias, lo que obliga a las guerrillas a dar respuesta a tan delicada situaci贸n.
Tanto las respuestas dadas por las FARC en un pasado reciente, como las que ha dado y va a dar el ELN, son sacadas de contexto en los informes militares, que son los que receptan de manera unilateral los Medios de Informaci贸n, present谩ndolos a la opini贸n como carencia de voluntad de paz de las guerrillas.
Esta situaci贸n que contra-informa a la opini贸n, que presiona a una de las partes de manera unilateral y absurda, se convierte en un obst谩culo que amenaza el proceso.
Por lo anterior, un nutrido grupo de organizaciones populares y sociales as铆 como diversas personalidades, a quienes se suma el ELN, hemos reiterado la urgencia de un cese al fuego bilateral, como medida urgente para crear un clima favorable al proceso, pero adem谩s como medida humanitaria que alivie la situaci贸n de cientos de miles de familias que padecen las consecuencias del conflicto.
Un caso reciente ejemplifica la situaci贸n:
En d铆as pasados un soldado profesional, penetr贸 los territorios donde desarrolla actividades de vigilancia y control el Frente de Guerra Oriental del ELN, motivo por el cual fue capturado e investigado. Luego del procedimiento de rigor, el militar ser谩 entregado a las autoridades que corresponda.
Ante este hecho, los grandes medios respondiendo a la informaci贸n de los mandos militares, se refirieron al hecho argumentando carencia de voluntad de paz. Sacar los hechos del contexto de la guerra y darles una interpretaci贸n pol铆tica unilateral, es un lastre que da帽a el ambiente del proceso de paz y en tal sentido se requieren acuerdos que permitan proporcionalidad y objetividad respecto de los acontecimientos de orden p煤blico, pero por sobretodo, urge un cese bilateral del fuego verificable y de obligatorio cumplimento de las partes, como parte de los acuerdos necesarios para avanzar. Negociar en medio del conflicto es una amenaza al proceso, es urgente el cese bilateral.