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#DiaDeLaMujer #8M , parar y avanzar YoParo8M

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“Hay que poner sobre la mesa desigualdades como son la brecha salarial, el ‘techo de cristal’, las dificultades extra que tienen las mujeres para alcanzar puestos de direcci贸n, la precariedad laboral de las mujeres, las jornadas reducidas impuestas o la feminizaci贸n de la pobreza”

Renata Cabrales
@RENATARELATA 

Si bien es cierto que Colombia es el tercer pa铆s m谩s desigual del mundo, no podemos negar que en materia de g茅nero, en las 煤ltimas d茅cadas, el movimiento de mujeres ha conseguido ciertos logros en derechos y empoderamiento de las mujeres, aunque a煤n existan importantes brechas que reducir como la salarial, por ejemplo.
Algunos de los logros se han dado en ciertos aspectos como son las pol铆ticas p煤blicas para la equidad de g茅nero y las leyes que garantizan una vida libre de violencias como la aprobada en el 2012, la Ley de V铆ctimas y Restituci贸n de Tierras, la cual tiene disposiciones sobre la igualdad de g茅nero. Asimismo tenemos la Ley 1257 “Por la cual se dictan normas de sensibilizaci贸n, prevenci贸n y sanci贸n de formas de violencia y discriminaci贸n contra las mujeres”, de 2008. Tambi茅n la Ley 1719 “por la cual se adoptan medidas para garantizar el acceso a la justicia de las v铆ctimas de violencia sexual, en especial la violencia sexual con ocasi贸n del conflicto armado, de 2014, y finalmente, un acuerdo de paz, 煤nico del mundo que ha sido transversalizado con un enfoque de g茅nero, con el fin de garantizar los derechos de las mujeres colombianas, pero sobre todo, las rurales y campesinas que han padecido m谩s la crueldad del conflicto armado.
Participaci贸n pol铆tica
Pero a pesar de todo lo anterior, son muchas las brechas que las mujeres deben superar. Hoy, ad portas de las elecciones parlamentarias en Colombia, es necesario realizar jornadas pedag贸gicas con el fin de que las mujeres participen m谩s en la pol铆tica, que incluyan en sus programas el enfoque de g茅nero y asimismo, que salgan a votar a conciencia por la candidata con la cual se sientan m谩s identificadas.

Si las mujeres no toman conciencia de lo que implica no ejercer el derecho al voto, la pol铆tica seguir谩 siendo un espacio solo para los hombres. En el caso colombiano, basta tener en cuenta algunas cifras para confirmarlo. Solo hasta 1957 las mujeres obtuvieron el derecho a votar y desde entonces, el porcentaje de mujeres en los cargos de elecci贸n popular, como alcald铆as, gobernaciones, asambleas, concejos y el Congreso de la Rep煤blica, no supera el 22,5%.
Seg煤n el informe “No es normal”, del Instituto Holand茅s de Democracia Multipartidista, adem谩s de la poca participaci贸n, las mujeres que est谩n en la pol铆tica, en Colombia, al menos el 63%, padece violencia de g茅nero: “las encuestadas consideran que los actos violentos en su contra son el costo natural de ocupar cargos de elecci贸n popular en el pa铆s”.
Brecha salarial
Las mujeres colombianas, seg煤n cifras oficiales del DANE, trabajan m谩s horas, su participaci贸n en el mercado laboral es bastante alta y a pesar que tienen m谩s a帽os de formaci贸n acad茅mica que los hombres, ganan en promedio un 20,2 por ciento menos que ellos, aun llevando a cabo las mismas funciones.
A nivel latinoamericano, se trata de una de las brechas salariales de g茅nero m谩s altas (cuya tasa promedio es del 17 por ciento). As铆 mismo, en su informe del a帽o 2013, “Mujeres en la econom铆a digital”, la Cepal advierte que en pa铆ses como Colombia, de 48,6 horas promedio que trabajan ellas a la semana, reciben sueldos por 19,5, las dem谩s no son remuneradas. A los hombres, en cambio, les pagan 40,3 de esas horas.
Llamado a la huelga
La huelga que se realizar谩 el 8 de marzo es feminista. Y no es solo una huelga laboral, esta huelga propone que las mujeres dejen de realizar todas las actividades invisibles y muchas veces no remuneradas de las cuales suelen hacerse cargo. La idea principal es visibilizar que sin todo ese trabajo silencioso, el resto del mundo colapsa y por eso hay que valorar todo su esfuerzo diario.
As铆 mismo, seg煤n las mujeres que convocan en m谩s de 100 pa铆ses: “La convocatoria implica, tambi茅n, una huelga de consumo, es decir: llama a no ir a comprar ese d铆a para denunciar que los cuerpos de las mujeres no son reclamos de consumo, y la tiran铆a est茅tica a la que las somete el mercado”. Afirman tambi茅n que: “Hay que poner sobre la mesa desigualdades como son la brecha salarial, el ‘techo de cristal’ —las dificultades extra que tienen las mujeres para alcanzar puestos de direcci贸n—, la precariedad laboral de las mujeres, las jornadas reducidas impuestas o la feminizaci贸n de la pobreza”.
Asimismo, est谩n llamadas a la huelga todas las mujeres del sector educativo para reclamar “una educaci贸n p煤blica, laica y feminista”.
Vale la pena recordar que esta fecha siembra sus bases sobre una gran huelga de mujeres obreras que alzaron la voz para hacer eco de sus necesidades y de la explotaci贸n laboral a la que eran sometidas. “Hechos ocurridos en 1908, donde murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la f谩brica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiar铆as que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padec铆an. Tambi茅n se reconoce como antecedente a las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1957, tambi茅n en Nueva York”.