
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergu茅i Lavrov, ha tachado de ‘ambiciones neoimperialistas’ las pol铆ticas del Gobierno de Estados Unidos y ha rechazado las acusaciones sin pruebas de Washington sobre la intervenci贸n de Mosc煤 en las elecciones estadounidenses del 2016.
Durante una rueda de prensa sostenida hoy jueves en Harare, capital de Zimbabue, tras un encuentro con el presidente de este pa铆s africano, Emmerson Mnangagwa, el canciller ruso ha criticado las alegaciones de las autoridades estadounidenses sobre la interferencia de Rusia en los asuntos internos de EE.UU., en concreto, en las elecciones presidenciales de 2016.
Lavrov ha enfatizado que no hay ninguna prueba que confirme tales acusaciones y ha arremetido contra la Casa Blanca y sus aliados por atribuir a Mosc煤 un acto sin tener argumentos que lo corroboren.
“Nunca intervenimos en los asuntos internos de alguien, pese a que desde Washington y una serie de capitales occidentales cada d铆a afirman lo contrario, aunque nadie ha presentado prueba alguna, destaco, no hay ninguna prueba”, subraya Lavrov.
En otro momento de sus declaraciones, ha descartado los comentarios del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la posibilidad de una reuni贸n entre 茅l y su hom贸logo estadounidense Rex Tillerson, en Ad铆s Abeba, la capital de Etiop铆a.
“No quise comentar este tema pero supe que ayer los estadounidenses hab铆an afirmado que la posible reuni贸n en Ad铆s Abeba no fue examinada entre Rex Tillerson y yo. Como ellos consideraron posible hacer esta declaraci贸n, quiero decir que no corresponde a la realidad”, ha explicado.
El lunes, el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergu茅i Riabkov, asever贸 que los rusos saben bien que las actuales acciones de los estadounidenses van dirigidas a interferir claramente en la campa帽a electoral de las presidenciales rusas que se celebrar谩n el pr贸ximo 18 de marzo.
Las acusaciones de Mosc煤 tienen lugar mientras en EE.UU. investigan la presunta interferencia rusa en las elecciones presidenciales del 2016, en las que el entonces candidato republicano, Donald Trump, se hizo con la victoria.


